Al salir del camping La Toma y transitar ese hermoso sendero me sentía ansioso y tranquilo al imaginar todo lo que venía por delante, vistas magnificas, lugares desconocidos, cada día una aventura diferente, etc…. Me duro lo que dura un suspiro al llegar a la primer subida, en curva y la verdad son como atentados a la moral, cada subida, prueban constantemente el temple de cada uno. Coloco el cambio más pequeño, raciono la energía y pedaleo parejo, hasta llegar arriba….

Las vertientes de la granja paso a mil, todo en bajada, tocando el freno en las partes rotas y con pozos, pero sin ver mucho, lo que si a cada costado de la ruta las calles que salen suben impresionantemente las sierras….

Se nubla de golpe y se esconde el sol, empieza a hacer más frio y resulta que la altura ya es considerable, llego a Agua de Oro y me detengo en un mercadito a comprar bananas, manzanas, atún y pan con queso….. consultando también algún camping cerca y nada sobre la ruta, cosa que me complica ya que subir con la bici cargada cuesta demasiado.

Me detengo antes de un puente y apuro medio baguette con queso y palitos de almuerzo, ya son las 14:30 y debo abrigarme porque baja la temperatura.

Sigo y cada vez cuestan más las subidas, termino pasando de largo los datos de campings y la verdad todos están cerrados ya que no es temporada y no vienen muchos loquitos en esta época del año.

Sigo y llego a Salsipuedes, foto obligada con el cartel con el nombre para mi hno más chico que bromea sobre la dificultad de salir de allí, quizás vaticinando, el pronóstico para mañana es lluvia….

Busco según el celular un eco barrio VillaSol y me aventuro en un camino lleno de piedras filosas que se hace imposible transitar, llego y no hay nadie, no permiten la entrada salvo previa coordinación, las casas están más arriba, opto por darme media vuelta, ya veré mas ecoaldeas en la provincia asumo.

Sigo hasta la oficina de turismo y no me dan buenas noticias, campings y cabañas lejos, en dirección hacia donde voy pero con el tiempo nublado, frio y demás quiero instalarme cuanto antes. Sigo y camino a averiguar un camping con “dormis” (suerte de piecitas), me saluda una familia y decido dar la vuelta y regresar, los saludo y les consulto sobre este lugar, el señor muy amable me comenta que arriba de su lavadero de autos justo hoy dejo el departamento un inquilino que tenía, si me quería quedar, me cobraba barato. Dudo, la verdad me quería quedar, pero desafiando la suerte, me dirijo hacia este otro camping, luego de dos bajadas impresionantes asumo que no hay chance de volver atrás…

Luego de salir de la ruta, camino de tierra y más subidas, cruzando vados llego al final del camino, una gruta de la virgen de Itati, preguntando llego a los dormis, complejo modesto, con piecitas y me asigna una el dueño, desarmo las cosas, entro la bici y consulto el baño, la caldera la prenden recién a las 20, me entretengo matando arañas con el off y encendedor, hobby peligroso dentro de una cabaña, pero al parecer hace una temporada no dormía nadie allí…. En eso miro hacia la puerta y veo desde el techo descender caminando hasta el marco de la puerta una araña como en las películas…. Instintivamente me subo a la cama y sonriendo pienso “que salame, no está en el piso”; me digo a mi mismo que esto se llama karma, y viene a vengarse de sus familiares más pequeñas, también se me cruza el interrogante de cómo iba a dormir a la noche, en fin, gracias al nuevo wd40 con piquito tengo más alcance con el fuego y logro herirla para tomar el palo que uso de patita en la bici y terminar la cuestión, eso sí, costo dormir sin pensar en arañas….

Al día siguiente puedo darme al fin mi desayuno favorito, banana, semillas, espirulina, nueces, maca, almendras, miel…. No es lo aconsejable la variedad, pero necesito mucha mucha energía, ya baje dos agujeros del cinto y en breve será un alambre el que pedalee jajajaja…

Se cumplió el pronóstico y luego de una densa niebla que cubría todo como en las películas, se largó un buen chaparrón, día horrible y no se puede evitar ser presa de la nostalgia, procuro avanzar con el blog, recordando cosas, armando para tener listo cuando tenga conexión a internet, comiendo y descansando un poco.

Tengo dos vecinos, al parecer viven aquí en las piezas de al lado, uno que solo me saludo de lejos y no se a qué se dedica, solo que todo el día con la radio fuerte, canta, habla solo y va y viene de aquí para allá; el otro Pedro Bonilla, 62 años, ex futbolista, maratonista, y creo se dedica a la jardinería ahora, se quedó embobado con mi bici, se ríe y me dice loco al contarle de dónde vengo, mira las bananas y dice que come igual, las cosas que tengo, todo, hace unos años el hacía lo mismo, con menos equipaje pero anda por todos lados en bici o corriendo.

Al parecer los que estamos medio locos terminamos en un albergue al costado del rio donde termina el pueblo Salsipuedes, cada uno con su locura a cuestas, 3 vidas que se cruzan en un punto determinado y el día de mañana se separan para no verse nunca más, esas cosas raras que tiene este viaje, ver como cada vida es distinta, como al charlar e intercambiar dos palabras con alguien puedo robar una carcajada con algún chiste, y sentir que dejo en esas personas un recuerdo, quizás luego lo olviden, pero dirán que una vez paso un loquito, con una bici llena de bolsos y cosas, que venía no sé de donde e iba no sé hasta qué lugar, pero que tenía una sonrisa de oreja a oreja, y contagiaba esa alegría a su paso; viviendo.

 

Hasta la próxima !!!