Partir apurado, sin desayunar, con este relieve no es negocio, me detengo en la entrada a Capilla del Monte, en el cartel del extraterrestre y me hago un mate con algo de pan casero que consigo ahí cerca, y una vez con energía encaro nuevamente la ruta, encontrándome a un pintoresco personaje que se me pone a la par en bici también, nacido en Bragado y viviendo en la zona de Charbonier, me comenta que en su casa paro hace un tiempo Pablo Romiti, otro viajero de muchas anécdotas y me dice que una pena no quedarme a conocer esos lugares, quizás en otro viaje uno nunca sabe.

En Charbonier aprieto los dientes y encaro el camino de tierra a San Marcos Sierra, primer tramo agradable, luego la maldición, piedras, subidas, mas tierra, mas piedras sueltas, y camino roto por las lluvias. Fueron 12 km que parecieron 70 y una vez al encarar la bajada (que también debía hacerla caminando y frenando, me caí 3 veces) se ve la ciudad, el valle, el rio, una hermosa vista, que hace a este pueblo lugar predilecto de hippies y amantes del silencio y la paz.

Me aprovisiono de comida, ya debo recuperar peso nuevamente y me dirijo al camping, hay varios, pero espero en La Quebrada y me atiende un chico de nombre Pablo muy amable, macanudo y atento, por lo que decido quedarme un día más allí, adelantar algún blog, pero no me dio tiempo ya que fui a conocer el cerro de la cruz desde donde se tiene una hermosa vista del pueblo y aledaños. Se me acerca Tato Giramundos, un muchacho que una vez viajo en bici con un amigo por España y Portugal y tiene a la entrada del pueblo su casa/hostel, también un muchacho que para en el camping y me cuenta que con su novia dejaron los trabajos y en moto están viajando rumbo al norte, Salta, Jujuy a ver que les depara la vida, tienen 23 años y desarmando lana les escucho decir que deben ver la manera de generar una entrada de dinero, el mal necesario, sino no saben hasta donde llegaran.

Me animo con la harina, improviso una mesada y hago una especie de tortas parrilla, prendo fuego, al asador…. En medio me quedo sin leña y lleno de olor a humo, las guardo semi cocinadas masticando bronca y me hago unos fideos con tomate y atún, que estaba para chuparse los dedos, veremos al día siguiente si tienen suerte las Chiapatas, como las llamo un hippie que paso y miro…

Parto nuevamente ya con rumbo Cruz del Eje, y nuevamente bajar hacia el sur, me detengo solamente para comprar salamines y pan y sigo rumbo, aquí sí que desoladas las rutas, una planicie amplia que se ve la ruta por varios km y vuelve el sol que no perdona y la vegetación me hace acordar a Santiago del Estero, y también se aprecian varias garitas llenas de botellas con agua que rinden culto a la Difunta Correa, se nota que en estos lados no abunda el agua.

Al aparecer nuevamente las cuestas me doy cuenta que subo el comienzo de las cumbres que ya deje atrás, para pasar al otro lado, y perfilarme hacia la zona de Traslasierra, pero aún falta mucho aunque ya se siente en las piernas de nuevo el camino hacia arriba.

Antes de las 17 llego a Villa de Soto, averiguo un camping, sin agua caliente, en una YPF me sugieren un lugar muy improvisado, y como en el camino me toco bocina una camioneta de los bomberos de Córdoba se me ocurre llegar hasta los Bomberos Voluntarios. Allí amablemente uno consulta con su jefe y me indica allí al costado del galpón al lado de un tanque de agua contra la pared del vecino y armo la carpa, por allí pasa una calle y me avisan que están robando mucho, por lo que aseguro la bicicleta con candado, y paso una noche tranquila, pese al frio, y la lluvia que amagaba la tarde anterior, paso de largo.

Compro en una Forrajera un mix de almendras, pasas, castañas, maní, e improviso un desayuno, aquí se complica el frio porque al pedalear entro en calor y en las subidas transpiro y en las bajadas me congelo de frio con el viento, habrá que ir poniendo cuidado en estos temas para no terminar resfriado o aun peor.

Ahora si, a San Carlos Minas, cerca, pero se pone más duro el camino.

Hasta la próxima !!!