De a poco se empieza a ir modificando el paisaje, ya se encuentran subidas interesantes, y al parecer voy acusando cansancio acumulado, del físico y del mental también, el ir subiendo una curva, transpirando, y al ver al final un descansito para después continuar otra cuesta, va haciendo mella de a poco y es un muy buen ejercicio para templar el carácter la verdad.

Paso el pueblo de La Higuera cerca del mediodía, muy pintoresco, y desde allí un sinfín de carteles indicando rutas de tierra a ambos lados de la ruta,  Guasapampa, La Ciénaga del Coro, Agua de Crespín, y otros pueblos que parecen detenidos en el tiempo que al parecer están entre las sierras de un lado y una pampa inmensa hasta La Rioja del otro lado, sin dudas me encantaría conocer y pasar por allí algún día, teniendo un año sabático o quién dice, para escapar un poco de la sociedad acelerada.

Sigo hasta Paso Grande y ya con pocas fuerzas intuyo lo que vendrá, más subidas, no bruscas, pero parejas, asi apuro los pedales sin pensar en el almuerzo y al fin veo que faltan pocos km para San Carlos Minas, el objetivo Salsacate, para otro día. Intento buscar camping, mucho sol y sigo un cartel, indicando balneario y camping. Consulto a un niño y me indica la calle derecho, llego hasta un vado pronunciado que del otro lado tiene subida y el camino continua con arena, imposible. Desisto, retrocedo y vuelvo a la calle principal, llego a la comisaria y hablo con un policía que me indica unas 4 cuadras, donde termina el pueblo una especie de espacio verde, que se usa para paseo y pista de bicicross, sin baños ni nada parecido, sino un camping a 7 km más adelante con la duda de si está abierto, y también me indica la despensa de la dueña del camping hacia donde me dirigía en un primer momento. Voy, miro el espacio verde y no me infunde confianza, me acerco a la despensa y charlo con la señora, quien me dice que está cerrado el camping, que el encargado que vive allí a lo mejor puede calentarme agua, en fin, no lo veo muy responsable al encargado así que saludo y me voy, ya cansado, vuelvo al mismo lugar, pero esta vez el camino que tomo es antes de cruzar el rio, sigo hasta una casita y un cartel del Camping Santa Rita, pasto alto, abandonado, y más adelante una gruta en un conjunto de piedras enormes y altas de la virgen Santa Rita, sigo hasta el rio unos metros y unos quemadores, bancos, basureros, hermosos, el rio se bifurca, piedras, ruido de cascada, un lugar genial.

De ya ir agotando las opciones, pienso, a tener este hermoso lugar donde dormir, saco lo que me queda de salamín y pan, e improviso un almuerzo rápido y saco algunas fotos. Ya limpiando el lugar donde armar la carpa, aparecen 3 chicos jugando y que me piden sacar fotos a la bici, accedo y consulto si viene gente al camping y me aclaran que el camping es arriba antes de la gruta, en la casita, que esta zona sobre la orilla es publica, imaginen mi desazón. En fin, me acerco hasta la casita y escucho música fuerte y sale el encargado que estaba en la despensa de la señora con una cajita de vino en la mano, sale a saludarme y abrirme el portón para que trate de hacer entrar la bici… Le digo que mejor armo allá abajo la carpa y me dice que roban y de noche se juntan chicos a hacer de las suyas. En fin, trato de ver donde llevar la bici, el piso lleno de espinas, el baño sin ducha, sin agua, y el señor con la música fuerte. Intento buscar un lugar, donde a su vez armo el tarp sobre la carpa ya que se nublo bastante negro por todos lados. Tratando de no contagiarme de mala onda, prendo un palito de palo santo, hago unos mates, y sobre el atardecer en uno de los quemadores hago fuego y cuando saco del envoltorio las tortas parrilla que había dejado a medio cocinar en San Marcos veo que son una bola de masa blanda, lo que completaría el día, las separo, pongo sobre la parrilla y me retiro al lugar donde arme la carpa. Luego de una hora casi que armo el mate y termino de guardar las cosas dentro de la carpa voy hacia la parrilla y una torta estaba medio quemada y las demás casi listas, una alegría por fin!!!!, las comí con unas ganas, no todo salió mal en mi día, panza calentita, guardo 4 tortas para el otro día y adentro de la carpa, ya se siente el frio y rocío.

Al otro día empiezo a sacar las cosas, seco la carpa y tarp, y armando la bici aparece mi anfitrión, en mangas cortas y descalzo jajaja. Me pregunta si yo quedé allí anoche y ni se acuerda que me mostró todas las instalaciones y que tenía la música a todo lo que daba no sé hasta que hora. En fin, un simpático personaje que ya tengo como amigo en estos lados.

Lo saludo y sigo viaje, ya me queda un tramo más corto, con información de que Salsacate es un lugar muy lindo también, espero tenga suerte y lo disfrute también.

 

Hasta la próxima !!!

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