El tramo era el inverso al que el destino me había marcado hacia ya casi un año atrás, desde San Javier (en este caso desde el rancho de Jose Luis y no desde el cuartel de bomberos), hasta Resistencia, donde si todo andaba bien iba a llegar a tiempo para el cumpleaños de mi ahijada, asi y todo me preocupaba el hecho de que no iba a llegar a tiempo para el cumpleaños de mi otra sobrina Juliana, una semana antes ya que iba a volver en bus y dejar la bicicleta con mi equipaje en San Javier, pero decidi volverme con todo a cuestas y pedaleando.

Sin lugar a dudas estaba cansado, sentía que me costaba horrores cada subida, lo que me llevo hacer el año pasado en 4 dias, lo hice en dos días, y tramos que en esta oportunidad me toco hacerlos en subida, pero quizás ya con mas experiencia, o con mas apuro por llegar, me hizo llegar rápidamente hasta pasando Charbonier, donde crei que podía hacer noche, a intentar dormir al comienzo de la ruta 17 adentrandome en el ripio que cruzaría Ongamira para llegar a Villa Totoral; error mio, improvizacion, destino, vaya uno a saber, a ultima hora un camping cerrado me obliga a seguir camino, se oscurece pronto, aumenta el frio y no tengo donde pernoctar, y consultando a la dueña de una suerte de parador en el camino me dice que arme al costado de la ruta, cosa que hice ya que no me quedaba otra opción, apure el armado de la carpa, cene lo ultimo que quedaba de un salamin y pan, e inmediatamente me prepare para dormir ya que empezaba a tener mucho frio producto de estar hace dos días sin ducha. Intente descansar ya que debía levantarme temprano, pero fue una noche con muchos ruidos y bastante frio. Al otro dia debía levantar todo con las primeras luces y la verdad hacia mucho mas frio, pero me tocaria un hermoso dia de pedaleo, por una ruta de piedras y ripio muy hermosa, tranquila y con unos paisajes únicos. Grutas y cuevas extraordinarias, uno de los lugares mas misticos de Cordoba.

Sinceramete creo fue la despedida o el broche de oro de esta etapa de mi viaje, paisajes únicos, soledad total, subidas interminables, viento muy fuerte ya que en la cuesta del Peregrino llegaba al punto máximo de altura y quedaba bajar simplemente hacia el otro lado, con alguna que otra subida, para llegar a Villa Totoral, donde podría ducharme, armar la carpa asi nomas total al otro dia seguiría camino y el clima estaba hermoso. Fue asi que a las 6 de la mañana me despertaría bajo una tormenta de viento y tierra, el cielo totalmente negro y como no puse estacas debido a la superficie al comenzar a armar la bici y quitar apuradamente los bolsos de dentro de la carpa, esta comenzaba a volarse, doblarse de una manera que pensé que seria el final, pero aguanto, y pude armar todo, con mucho, mucho frio me decidi a emprender viaje, pese a que el cielo no era muy prometedor tuve una jornada realmente devastadora, asi es esto, pareciera algo sarcástico, el dia anterior fue lo mejor de lo mejor, y esta jornada tuve que rodar prácticamente inclinado a 60° ya que el viento era sumamente fuerte, a medida que avanzaba el dia yo no avanzaba acorde a lo planeado, y me sumia en la desesperación ya que era una especie de marioneta de los elementos expuesto e impotente en la ruta. Finalmente logro llegar a una ypf en La Puerta, y darme una ducha, comer unos fideos e ignorar unas horas al frio, al otro dia seguir camino y lograr llegar, nuevamente a Altos de Chipion, donde me ocurriría algo muy simpático, al lograr llegar preguntando y buscando carteles a los Bomberos Voluntarios, luego de que me “entrevisten” el jefe, el segundo jefe e inclusive un policía que vino hasta el cuartel en un patrullero a tomarme los datos personales preguntándome si yo era el “viajero” que andaba por el pueblo, luego me dicen que no se queda nadie de guardia por lo que tenia para mi solo el cuartel, pude cocinarme unos fideos con lentejas y verduras, tomar te, postre, etc, y tirar un colchón en una pieza con estufa, vaya si lo disfrute, recargando energía para al dia siguiente despedirme de Cordoba, provincia que me trato super y que me dejo un gusto a que volveria para quedarme un poco mas aun en un futuro y asi fue que pase el dia despidiéndome y adentrándome ya en Santa Fe, donde llegaría a Sunchales, a lo de mi amigo Leandro, quien nuevamente me abriría las puertas de su casa junto a su hermosa familia, su hermano y sus papa y mama, la verdad unos capos que definitivamente creo Dios me los puso en mi camino por algun motivo en particular.

Ultimo tramo cruzando la provincia de Santa Fe, anteriormente erre el camino mas al norte y ahora me termine metiendo en un camino vecinal que me habían aconsejado no cruzarlo y que encima estaba recién pasada la motoniveladora por lo que fue todo un periplo que termino caída la noche al costado del peaje de Videla, donde no me dejaban armar la carpa, pero no iba a hacer los 6 km que restaban al pueblo en esa peligrosa ruta, asi paso imperceptible la noche pero al otro dia arrancaría viento en contra donde apenas podría llegar a San Justo desde donde pude acortar camino en la camioneta de mis padres para poder llegar a Resistencia a tiempo para el cumpleaños de mi sobrina, cosa que me lleno de amor por la hermosa sorpresa que pude darles a todos.

Y a descansar!!!

 

Hasta la próxima!!!