Demasiadas casualidades se fueron dando a lo largo de todo este año, no se si será por una cuestión de haber logrado estar mas en sintonía con el fluir de las cosas, si es algo cíclico que se va dando, si uno se vuelve mas perceptivo y logra tener mas afinado los sentidos; la cuestión es que había ya prácticamente desestimado la idea de rodar por el Camino de los 7 lagos, por varias razones, a la ida tuve oportunidad de ir derecho a San Martin y bajar por allí, luego me ofrecieron hacerlo en Octubre, decidi dejarlo para el regreso, luego tendría posibilidad de volver a Chaco directo desde Bariloche, iria a Chile, etc. La cuestión es que cuando decidi cambiar el rumbo y volver al norte, opte por encarar por aquí, en lugar de por donde vine al principio, Neuquen, y fue asi que me acompaño los dos primeros días Andy Villarrueta. El primer dia salir del tumulto Bariloche nos impidió llegar a Villa La Angostura, consultando un guardiaparque acampamos con discreción en una costa del Nahuel Huapi y agradeci enormemente el amanecer del que pude ser testigo. Al dia siguiente nos tocaria lluvia desde unos km antes de la Villa hasta el Lago Espejo, a secar la ropa y lograr descansar. Al dia siguiente Andy partiría, yo preferí disfrutar de un dia mas y aprovechar a secar la ropa, cosa que se dificultaría ya que desde pasado el mediodía hasta casi las 6 de la mañana no paro de llover.

Al dia siguiente demore en secar todo y arrancar, pasado el mediodía, pero rode solo unos cuantos km, encantado por todo el Lago Correntoso, subidas y bajadas, bosques y mas paisajes que no veía hace años, ahora en otro medio de transporte, totalmente diferente. Llego al camping 7 lagos, a orillas del Lago Correntoso, en el extremo opuesto a Villa La Angostura, paso una fría noche, y continuo al dia siguiente, mezclado en un torbellino de pensamientos y sensaciones, nostalgia porque quizás sea la ultima vez que paso por allí, desbordante emoción en cada curva, sudando cada subida y haciendo fuerza para no abrir tanto la boca al mirar cada montaña que se me va poniendo delante a lo largo del camino. Freno en varias oportunidades, a comer algo, tomar unos mates, disfrutar del silencio y de esos lugares únicos. Cada tanto cruzo algun grupo de ciclistas que se nota alquilan bici en San Martin para devolverla en La Angostura, llevan poco equipaje, van apurados, se lee en el rostro lo que pareciera ser un cartel indicador del status como viajero, distintos son aquellos con mucho equipaje, equipos con marcas de afuera, que denotan mas tierra encima como asi kilómetros, se los nota mas a gusto sobre sus bicis, ya es casi una forma de vida, no solamente un desafio de semana y media.

Al salir del camping llego al desvio para villa Traful, ya un poco cansado, decido no adentrarme, dejo para un posible futuro viaje mas explorador, y sigo hacia el Pichi Traful, no sin antes sufrir subidas bravas, pasar por hermosos paisajes, dar gracias por enormes bajadas y montañas únicas. En este camping libre logro lavar ropa, descansar, disfrutar

Inmediatamente al salir del Pici hay una subisa larga y brava, pero el bosque, el silencio, el fresco, no lo se, algo me hace sentirme en el cielo prácticamente. Sigo unos pocos kilómetros extasiado y pasando el Lago Villarino y el camping del mismo nombre llego hasta el Lago Falkner, hermoso camping que disfruto a pleno, siesta en hamaca, mate, pies en el lago, frio por la tarde, hermoso atardecer, fideos y provenzal al irse el dia. Noche helada que no me alcanza para agradecer por todo lo vivido.

Se nota un pequeño cambio de vegetación al dejar el parque para pasar al Lanin y ver un poco menos de arboles frondosos, pero majestuosidad sin limites al llegar al Lago Hermoso, aquí desviándome del camino varios km y lograr pasar una tarde noche prácticamente perfecta, y ya al otro dia partir con cierta tristeza pero ansioso por desviarme luego del hermoso Lago Machonico para ir hasta Villa Meliquina a visitarlo a Matias, hermano de Hernan, los chicos que estaban en Trevelin haciendo la cabaña. Justo estaba el primo, hermano de Fernando y un amigo que habían ido en moto hasta allí, pero al dia siguiente partieron, quede junto a el papa y la mama de Mati, unos genios sinceramente que pasamos una excelente semana en la Villa. Un lugar mágico, hermoso, super relajante, y que pese a estar en pleno Febrero se sentía fresco por las noches, no hay tendido eléctrico en toda la villa, un lugar de ensueño sinceramente.

Toco partir, saludarlos y ya comenzar nuevamente en modo solitario. Melancolia al suelo al acercarme a San Martin, hermosos últimos kilómetros en bajada, de lo mas bonito del viaje, inolvidable. Ya en San Martin pase una noche en camping y otra en el dpto. de una Couchsurfing de Corrientes que vive allí hace 16 años para luego emprender al solitario trecho hasta Junin de Los Andes, donde me quede en el camping municipal y recibi la noticia de que Jose Luis se estaba volviendo a Cordoba en unos días, y quedamos en que nos encontrábamos en Zapala, pero al tener un dia de lluvia preferí quedarme y justo el dia de mi cumpleaños nos encontramos a la salida de Junin, un genio, subimos la bici y alforjas al auto, atamos todo y comparti el regreso de vacaciones de Jose, Carla y Mateo.

Sumado a una visita al cuartel de unos días y apurando el regreso, tuve corta estadia en la casa de Jóse, pero sabiendo que volveria para quedarme mas tiempo mas adelante.

Hasta la próxima!!!